No tienen plumaje, ni canto, pero sobrevuelan con la misma precisión que una gaviota hambrienta. En este episodio, evocamos los cielos donde ya no vuelan sólo aves, sino máquinas que miran, graban, calculan. ¿Qué significa que la mirada sobre nuestros cuerpos ya no venga del sol, sino del artefacto? Un recorrido por la sensación de ser observadas desde lo alto, por la nostalgia de un cielo libre, por el temblor de vivir bajo alas que no sienten. Porque no todo lo que vuela es libre.