En Vampiros famosos y otros malos, veremos cómo las figuras del vampiro y el diablo tienen mucho en común, porque ambas nacen de la necesidad humana de atribuir el mal a una figura terrible; veremos, que a lo largo de la historia, ambas han seguido una evolución similar, y se encuentran, hoy en día a la misma distancia que han mantenido siempre, porque su evolución no responde si no a evolución social de la idea del mal, y que esta ha estado regida siempre por las necesidades, cultura e inquietud espiritual que imperaba en cada siglo.