Porque cuando uno está por delante sirve de guía pero no ve los errores, no puede motivar, empujar hacia el éxito a alguien. Mientras que si vamos detrás, logramos diferenciar si nuestros colaboradores caminan hacia el objetivo, quién de la cadena necesita refuerzo y qué se puede mejorar si algo se estanca. El liderazgo no es el jerárquico superior, es la base que está más abajo del eslabón.