¿Sabías que hace unos días se filtraron 100 millones de contraseñas? ¿Quieres aumentar tu protección y no sabes cómo? Quédate porque esto te interesa.
La ciberdelincuencia es un problema muy común hoy en día.
Por eso, es esencial conocer las trampas que usan los cibercriminales para evitar caer en ellas.
Vamos a hablar de dos estafas, una menos conocida, el SIM Swapping y otra más conocida, el carding.
Además, te vamos a dar una serie de consejos para que estés lo mejor protegido posible.
Imagina que tu móvil de repente se queda sin servicio y no puedes hacer ni recibir llamadas ni mensajes, nada de nada.
Esto podría ser un indicio de SIM swapping.
Esta técnica consiste en que el ciberdelincuente engaña a tu operadora de teléfono haciéndose pasar por ti y consigue una copia de tu tarjeta SIM.
De esta manera, controlan tu número de teléfono y pueden, por ejemplo, acceder a tu banca online.
Para evitarlo, por supuesto, nunca des tus datos personales si te los piden por correo, SMS o llamadas sospechosas.
Ten cuidado con la información que compartes en redes sociales y no te conectes a redes WiFi públicas para acceder a tu información.
Si necesitas hacer uso de ellas, usa tus datos móviles.
Si de repente tu teléfono se queda sin servicio varias veces, contacta inmediatamente con tu operadora.
Si es necesario, cambia tus contraseñas y avisa a tu entidad bancaria porque...
¡Cuidado! Están utilizando tu tarjeta para comprar por internet.
Esta es la mítica estafa en la que los ciberdelincuentes roban tu tarjeta y hacen compras por internet.
Pueden conseguir tus datos de la tarjeta de muchas maneras, como enviándote correos falsos que parecen muy reales, como este en pantalla, para que introduzcas tus datos en una página web, o aprovechando el robo de datos a una web, como pasó con AirEuropa.
Para evitar ser víctima de esta estafa, te voy a dar un consejo muy importante: revisa siempre tu cuenta bancaria y tu tarjeta. Ante cualquier gasto sospechoso, contacta con el banco inmediatamente.
Con la banca online es muy fácil visualizar tus movimientos. No tardarás ni un minuto, yo lo hago todas las mañanas cuando estoy desayunando. No solo te proteges, también sabes cuánto dinero gastas y cuánto dinero tienes.
Además, revisa muy bien los correos electrónicos y SMS que recibes.
No hagas click nunca en ningún enlace, entra directamente a la aplicación o a la web de la empresa y, si algo te parece sospechoso, como faltas de ortografía o direcciones de correo extrañas, no le hagas caso.
Usa métodos de pago seguros como PayPal y siempre revisa que las páginas web donde compras empiecen con "https://".
Por último, y no menos importante, activa la autenticación en dos pasos, ya sea con tu cara, un SMS, con la tarjeta de coordenadas o todas las anteriores.