Cinco excursionistas se adentraron en el Bosque de Black Pine durante un fin de semana. La ruta era conocida, el clima era favorable y ninguno de ellos tenía motivos para preocuparse.
Sin embargo, cuando no regresaron, las autoridades iniciaron una búsqueda que duró varios días. No encontraron rastros de los excursionistas, ni señales de un accidente. Lo único recuperado fue una cámara gravemente dañada entre los árboles.
Las grabaciones contenían imágenes extrañas, sonidos inexplicables y los últimos momentos registrados antes de que todo terminara. Hasta el día de hoy, nadie ha podido explicar qué ocurrió realmente en el Bosque de Black Pine.