La unión de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, los dos gobernantes conocidos conjuntamente como los Reyes Católicos, sentó las bases para la unificación de España tanto religiosa como política y económicamente.
La unión de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, los dos gobernantes conocidos conjuntamente como los Reyes Católicos, sentó las bases para la unificación de España tanto religiosa como política y económicamente.