Muy probablemente ya tengas en casa un instrumento para observar el cielo y ni siquiera te hayas dado cuenta. Son los prismáticos, sí, esos que tienes guardados en un cajón. Puede que los comprases hace años por 30 euros, por 30 y pocos euros, para un viaje o para una excursión y ahí se han quedado. Pues bien, son una herramienta estupenda para iniciarte en la observación del cielo nocturno. Y no solo eso, muchos aficionados que utilizamos telescopios de cierto tamaño, de cierta envergadura, seguimos usando prismáticos como esos mismos que tú tienes, sencillos, ligeros y accesibles, porque ofrecen algo que el telescopio no da, un campo muy amplio, comodidad y una forma muy natural de recorrer el cielo. Así que antes de pensar en comprar nada, haz una cosa, saca esos prismáticos del cajón y mira hacia el cielo. Puede que ya tengas mucho más de lo que necesitas para empezar.