14 Entonces Jesús les dijo claramente: «Lázaro ha muerto,
15 pero yo me alegro por ustedes de no haber estado allá, pues así ustedes creerán. Vamos a verlo.»
16 Entonces Tomás, apodado el Mellizo, dijo a los otros discípulos: «Vayamos también nosotros a morir con él.»
17 Cuando llegó Jesús, Lázaro llevaba ya cuatro días en el sepulcro.
18 Betania está a unos tres kilómetros de Jerusalén,
19 y muchos judíos habían ido a la casa de Marta y de María para consolarlas por la muerte de su hermano.
20 Apenas Marta supo que Jesús llegaba, salió a su encuentro, mientras María permanecía en casa.
21 Marta dijo a Jesús: «Si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.
22 Pero aun así, yo sé que puedes pedir a Dios cualquier cosa, y Dios te lo concederá.»
23 Jesús le dijo: «Tu hermano resucitará.»
24 Marta respondió: «Ya sé que será resucitado en la resurrección de los muertos, en el último día.»
25 Le dijo Jesús: «Yo soy la resurrección (y la vida). El que cree en mí, aunque muera, vivirá.
26 El que vive, el que cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?»
27 Ella contestó: «Sí, Señor; yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.»
28 Después Marta fue a llamar a su hermana María y le dijo al oído: «El Maestro está aquí y te llama.»
29 Apenas lo oyó, María se levantó rápidamente y fue a donde él.