Felipe IV de Austria llamado el Grande o el Rey Planeta, fue rey de España desde el 31 de marzo de 1621 hasta su muerte en 1665.
Su reinado de 44 años y 170 días fue el más largo de la casa de Habsburgo y el tercero de la historia española, siendo superado sólo por Felipe V y Alfonso XIII.
Asimismo, los exitosos primeros años de su reinado auguraron la restauración de la preeminencia universal de los Habsburgo y el mantenimiento de la hegemonía española en Europa. Sin embargo, la guerra que enfrentó a España contra Francia y la Europa protestante condujeron al declive y a la ruina de la Monarquía Hispánica, que tuvo de ceder la hegemonía en Europa a la pujante Francia de Luís XIV, así como reconocer la independencia de Portugal y las Provincias Unidas.