Los primeros en domesticarlo fueron los chinos y para ellos es símbolo de suerte en dinero y riquezas. Para los griegos el jabalí era la fertilidad y los indios americanos lo tienen como tótem de abundancia y riquezas. En Japón el jabalí es el último de los doce animales del zodiaco y se asocia con el valor, pero también con la temeridad.
En Europa es una de las cuatro bestias heráldicas de la caza y fue signo de identidad de Ricardo III, rey de Inglaterra. El jabalí aparece con frecuencia en los escudos de pueblos o ciudades. En Alemania es típica la frase “llevas un jabalí en el sombrero” cuando alguien tiene una sorprendente racha de buena suerte.