El valor de la palabra empeñada y la honestidad rigurosa marcaron el rumbo de Luis Mata desde sus primeros años en Jalisco. Criado en el seno de una familia de comerciantes sumamente trabajadores junto a su padre, su abuelo y sus tías, creció bajo un ejemplo claro de rectitud: “sobre todo lo que más había era la honestidad, esa parte increíble, el ser honesto y la palabra”.