Nosotros, nuestra alma, elige a nuestra madre y nuestro padre. Esa elección viene marcada por el hecho de cumplir un objetivo, aprender determinadas cosas. Cada vez que nos reencarnamos volvemos con un dharma diferente, que es la evolución de esas diferentes vidas. El dharma es un regalo que nos da la vida, un físico, una voz, un trabajo, un amigo, un hijo...