20.08.2020 - Noelia Carvallo y Stephany Martínez realizaron en Intercambio la columna de economía el Lado F. En esta oportunidad su espacio trató sobre la Ley de Presupuesto Nacional, cuando restan pocos días para que el Poder Ejecutivo envíe al Parlamento esta iniciativa legal.
Las economistas señalaron en su exposición que desde el Gobierno se señala que hay déficit fiscal, porque se tuvo un excesivo gasto y, por ende, se sostiene que en la actualidad hay que bajarlo dado que no se pueden subir los ingresos por la vía impositiva.
En campaña electoral se hablaba de la necesidad de reducir el gasto en 900 millones de dólares y el presidente Luis Lacalle Pou lo ratificó en distintas instancias.
Según la ejecución presupuestal que está publicada en la página web del Ministerio de Economía y Finanzas, aplicar un 15% a todo el gasto e inversión del sector público (sin contar las empresas públicas) ahorraría menos de 400 millones de dólares.
Para las economistas del Lado F, ahorrar ese 15%, más el efecto inflacionario, es impracticable para muchos incisos. Y esto es independiente de estar enfrentando una emergencia sanitaria, ya que no era posible ahorrar ese monto o si se hace es ante una “mutilación” de muchos programas que depende de donde te pares son útiles o no.
En su presentación, las columnistas señalaron que la experiencia internacional permite identificar distintos perfiles de estrategias por parte de las autoridades para realizar revisiones del gasto.
A grandes rasgos se puede identificar un tipo de ahorro eficiente que refiere a la disminución del gasto cambiando el modo en que los servicios son producidos, pero manteniendo la calidad y cantidad de los mismos pero a menor costo. Y por otro lado un tipo de ahorro estratégico, el cual implica una reducción del gasto relacionada al corte o eliminación de servicios o transferencias que se hacen a la población.
De esta forma, según las economistas, en Uruguay se aplica un ajuste con recortes no específicos, que se definen como recortes, donde el Gobierno impone a los ministerios sin realizar una revisión previa de cómo y dónde estos gastos deben implementarse.
El Gobierno según las pautas dadas por el decreto 90 aplica un recorte exhaustivo aplicando reglas uniformes a todos los incisos. Sin embargo, las economistas consideraron que en el actual contexto de inestabilidad económica, podría ser mejor un ajuste orientado a unas determinadas áreas programáticas elegidas por las autoridades, pero realizado de forma tal que sea eficiente.
Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS.