hablan de esto 04 / “La palabra ‘revolución’ insiste. La revolución es un acto sublime, despierta entusiasmo. Es un deseo y, como tal, no tiene fecha de vencimiento. Un deseo que insiste a pesar de la decepción crea un problema que no se resuelve con la facilidad con la que Freud conjugó el principio de placer con el principio de realidad.”
Con esas palabras, Tomás Abraham sintetiza la búsqueda que emprende en su trabajo filosófico, El deseo de revolución. ¿Qué sucede cuando el Gulag, la revolución cultural china y el fenómeno de la disidencia hacen eclosión y fisuran la idea de una lucha final que emancipa a la humanidad?