Con ola de calor o sin ella, la cuestión es que las altas temperaturas priman, ¡es verano! Y como tal, nuestro cuerpo nos pide comida más fresca, que la sopa de cocido ya la dejamos para el invierno. Sin duda se nos vienen a la cabeza platos como las sopas frías, gazpachos, salmorejos, ajoblanco, pero también hay mucho más, tartares, escabeches, ensaladas… Y las cartas de esos restaurantes que tanto nos gustan, añaden este tipo de platos para refrescarnos el paladar.