Hoy la ruta va pasada por agua.
Y por cosas que te recuerdan lo frágil que es todo.
Un imán que reaparece tres semanas después.
Un cafre en contradirección delante de los Mossos.
Una frenada en mojado que te pone los huevos de corbata.
Hablamos de azar.
De seguridad previa.
De técnica, de electrónica y de hasta dónde puede llegar el piloto antes de que la moto tenga que salvarte el culo.
Sin épica.
Sin postureo.
Solo lluvia, tráfico, pensamiento en voz alta y vida real.
Ponte el casco.
El que frena por miedo se pierde la aventura.