Todos hacemos política a diario, porque la política es negociar con la realidad. Degradar la política y denostar a los políticos, erosiona la democracia y abre espacios a la dictadura.
Todos hacemos política a diario, porque la política es negociar con la realidad. Degradar la política y denostar a los políticos, erosiona la democracia y abre espacios a la dictadura.