Perseguir la oferta turística ilegal, con sanciones que pueden llegar a medio millón de euros, y la prohibición de nuevas plazas turísticas en pisos de Baleares son algunas de las medidas que incluye el nuevo decreto turístico aprobado en el Parlament, que según el Govern ayudará a frenar la masificación, mientras la oposición cree que solo la acentuará más.