Cuando nos encontramos con los conflictos de nuestros hijos tendemos a salir corriendo, solucionarlo rápido, y sin fijarnos realmente en lo que estaba pasando. Nos molesta el griterío y los gemidos de malestar, que se golpeen o no se entiendan solos. Y tomamos una posición de jueces que solucionan el conflicto, y ellos dependen de nosotros para resolver, así que cada vez que les pasa algo vienen a quejarse, y a decir lo que les ha pasado, sin haber hablado con el otro niños antes. ¿qué podemos hacer para acompañar los conflictos? ¿cómo les podemos dar herramientas para que solucionen sus conflictos? ¿Cómo mediar? ¿cómo dar herramientas útiles para la resolución de conflictos?