*MAÑANAS CON EL ESPÍRITU SANTO*
5 de junio
*MIRADA SALVADORA*
Amado, ¿cómo reaccionas cuando eres condenado por tu pecado? Todos los que viven hoy, cometen errores y no alcanzan Mi Gloria. El pecado conduce a la separación y la vergüenza. Sin embargo, el impacto es mucho mayor cuando me ocultas tu rostro y retrasas confesarlo. Muchas veces, el enemigo miente en esos momentos, diciéndote que no te perdonaré. Esto es desgarrador, ya que la verdad es que vine a traerles sanidad, restauración y avance.
Considera a Zaqueo, un odiado recaudador de impuestos y ladrón; físicamente con problemas de altura que, no podía verme. Además, socialmente desafiado, nadie lo ayudaría a comunicarse conmigo. Sin embargo, en lugar de esconderse, ¡escogió levantarse! Trepando a un árbol, se posicionó para mirarme a los ojos. En el momento en que nuestros ojos se encontraron, lo llamé por su nombre a la identidad que le había dado, porque Zaqueo en hebreo significa _Puro, Inocente._ Aunque la multitud murmuraba _pecador,_ el acto de Zaqueo de invitarme a su vida ese día, hizo que el enfoque de su comportamiento cambiara a la redención de su Salvador. En consecuencia, ¡llegó un gran avance, no sólo para Zaqueo, sino también para su familia y toda una comunidad! Así que hoy, querido, no tengas temor de traerme tus pecados y tus luchas. ¡No esperes! ¡En lugar de eso, colócate para encontrar Mi mirada!
*ESCRITURAS*
*LUCAS 19: 5 (NVI)*
Cuando Jesús llegó allí, levantó la vista y le dijo: “Zaqueo, baja inmediatamente. Debo quedarme en tu casa hoy”. Entonces él descendió inmediatamente y lo recibió con alegría.
*1 JUAN 1:9 (NVI)*
Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo y nos perdonará nuestros pecados y nos purificará de toda injusticia.
*ISAÍAS 1:18a (NVI)*
“Venid ahora, arreglemos el asunto”, dice el Señor. “Aunque vuestros pecados sean como la escarlata, serán blancos como la nieve”.
*ORACIÓN*
Espíritu Santo, hoy tomo Tu descanso. Muéstrame cualquier área de lucha o pecado en la que necesito arrepentirme. Jesús, ayúdame a encontrar Tu mirada salvadora, sanadora y restauradora. Esa mirada del que es lento para la ira y lleno de amor, que nunca se cansa y cuyo entendimiento nadie puede sondear. Jesús, me arrepiento y confieso el pecado que me ha hecho esconderme de Ti. Descansaré en Tu presencia mientras me perdonas y Tu amor me invade. Amén
*CONFESIÓN PROFÉTICA*
Me coloco para encontrar Su mirada Salvadora.