El Salmo 18:1-2, David experimentaba un momento de temor y declara esta oración: “Te amo, Señor; tú eres mi fuerza. 2 El Señor es mi roca, mi fortaleza y mi salvador; mi Dios es mi roca, en quien encuentro protección. Él es mi escudo, el poder que me salva y mi lugar seguro. Así como el temor fue un enemigo que acompañó a David a lo largo de su vida, el temor también está presente en la de nosotros. EL TEMOR APARECE CUANDO EL MIEDO SE HA SALIDO DE CAUSE. El temor es un enemigo que quiere llevarnos a sentir oscuridad, a encarcelarnos en prisión (para robarnos la libertad), que roba nuestras fuerzas haciéndonos ver débiles y que busca que caminemos con la cabeza hacia abajo para que tropecemos. En esta enseñanza aprenderás a ¿cómo enfrentar el temor?