La que fue bajista de Zap Mama durante
cuatro años publica su cuarto largo en solitario. Una surte de inventario
completo de las posibilidades y capacidades de una de las reinas indiscutibles
del Afro-Funk. Un trabajo rebosante de buenas ideas, arreglos creativos, groove infeccioso,
sentido del humor y colaboraciones tan afortunadas como las del gran Bootsy
Collins.