Mao Tse-Tung, declaró en una ocasión que la muerte de 300 millones de sus compatriotas era un precio que valdría la pena pagar. Su despiadado régimen político comunista será responsable del exterminio de millones de personas, a través de la violencia sádica. Inspirado en la Revolución Rusa lleva a cabo procesos de estatización y control de libertades, teniendo un alto costo en la población civil.