El periodista de El Español, David Flores, publicaba el pasado dos de julio un interesante trabajo en el que sacaba a la luz la intrahistoria de una de las canciones más versionadas de nuestro país. La tonada de Carlos Cano escondía la identidad de la mujer que daba nombre a la canción, una chica de negro y en principio portuguesa que ha terminado llamándose Aurora, siendo española y prostituta de lujo.