Teresita, dueña de un negocio familiar en Mar del Plata que hace espejos artesanales, descubrió que alguien usaba el nombre y fotos de su comercio en Facebook Marketplace para vender productos falsos: cobraban por adelantado y mandaban a los compradores a retirar a su local, lo que le generaba perjuicio y mala reputación. El jueves 19 o 20 de marzo de 2026, fue junto a su pareja a la Comisaría 16ª (Camusso al 1500, barrio Bosque Grande / Fortunato de la Plaza) para radicar una denuncia por estafa. El subteniente de guardia (un efectivo con 17 años en tareas administrativas, sin portar arma desde 2017) se negó a tomarle la denuncia, argumentando que “no había delito penal” y que debía reportar el perfil directamente en Facebook. Al insistir ella y decir que iba a denunciar su negativa a asistirla, el policía la insultó gravemente (“¡Andá a lavarte el orto!”).Teresita sacó el celular para filmarlo; el efectivo reaccionó empujándola violentamente en un forcejeo que quedó registrado en cámaras de seguridad internas. Como ella gritaba “¡Me pegó, me pegó!” el comisario titular apareció después, la contuvo y le permitió hacer la denuncia. El video se viralizó rápidamente en redes y medios. Como consecuencia, el subteniente fue desafectado por 90 días (suspendido) por Asuntos Internos mientras se investiga. Teresita quedó con lesiones, se sintió humillada por un funcionario público que debía protegerla, y anunció que demandará a la Provincia de Buenos Aires. Criticó la formación de la policía y pidió pericias psicológicas para el personal.