El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, se sumó a la polémica con Nación en materia carcelaria y habló de la sobrepoblación de presos en las comisarías de la Ciudad, responsabilizando al gobierno Nacional por "incumplir sus acuerdos" y "liberar a delincuentes". Fue tras participar del derribo de un bunker narco en la Villa Zavaleta, y luego de que el ministro de Seguridad porteño, Marcelo D’Alessandro, afirmara que la interventora del Servicio Penitenciario Federal, María Laura Garrigós de Rébori, le sugirió que “deje de detener” personas para evitar la saturación del sistema.