Querés crecer, vender más, lanzar algo propio o mejorar tu negocio, pero pretendés que todo salga bien desde el primer intento.
El problema es que avanzar implica probar, equivocarte, ajustar y seguir.
En este episodio vamos a ver por qué fracasar no te convierte en un fracaso, y por qué muchas veces el verdadero problema no es caerte, sino quedarte quieto para no golpearte.