Seguimos con la analogía que Jesús nos hace con
Él como nuestro buen pastor y nosotros como sus ovejas. Podemos pensar que
cuando Dios creó las ovejas en la creación, ya estaba pensando en que ellas serían
tener con nosotros, así como el pastor la tiene con las ovejas. Una relación
y entrega del pastor por sus ovejas.