A todos nos gusta ayudar, estar ahí para el otro y poder ser de utilidad con algún contacto o información. ¿Cómo hacerle para encontrar el justo medio donde no te sientas invadido por mis ganas de ayudarte y resolver las cosas y el extremo opuesto de estar tan ajeno a lo que te pasa que te sientas abandonado?
Muchos, desde un mero parecer o su experiencia personal, generalizan y aseguran que “la gente no cambia”. Otros parece que tienen más fe en la humanidad.¿Alguna de las dos posturas es verdadera bajo este planteamiento?
¿Por qué parece que nos transformamos cuando estamos de vacaciones? Hoy van a saber todo lo que pasa en el cerebro cuando nos liberamos de la escuela y la chamba