En pleno ecuador del invierno, con borrascas encadenadas y avisos de meteorología adversa, la seguridad vial depende tanto de cómo conducimos como de cómo se prepara y se protege la carretera. Abordamos la vialidad invernal: no solo la nieve, también el hielo, ese riesgo “invisible” que convierte un trayecto cotidiano en una situación de alto peligro si no anticipamos y no adaptamos la conducción.
Federico Soria, presidente de ACEX (Asociación de Empresas de Conservación y Explotación de Infraestructuras), y Orestes F Serrano, responsable de Relaciones Institucionales de FESVIAL, analizan por qué la campaña de vialidad invernal va mucho más allá de las máquinas quitanieves: coordinación entre administraciones, prevención de placas de hielo, cortes y embolsamientos preventivos para evitar colapsos, y el despliegue de tecnología (sensores, equipos conectados, paneles informativos) para actuar con antelación y proteger a los usuarios.
Además, ponen el foco en dos claves que suelen olvidarse: la necesidad de formación e información útil para que el conductor tome decisiones seguras (incluida la conveniencia de no viajar si no es imprescindible) y el papel esencial de los profesionales de conservación y mantenimiento, que trabajan en condiciones extremas y reclaman un marco legal que les permita actuar con seguridad cuando hay alertas meteorológicas.
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