No se vive la piedad alejados de la sociedad, confinados en un lugar apartado de todo y de todos, sino en medio de todos. Por ello estamos rodeados de tentaciones, algunas muy fuertes de las cuales oramos constantemente “no nos metas en tentación”
No se vive la piedad alejados de la sociedad, confinados en un lugar apartado de todo y de todos, sino en medio de todos. Por ello estamos rodeados de tentaciones, algunas muy fuertes de las cuales oramos constantemente “no nos metas en tentación”