Cuando atravesamos el dolor por una ruptura, una pérdida, una quiebra o cualquier otra cosa, parecería que el tiempo pasa más lento. Cuando podemos entender el fenómeno del tiempo y verlo desde el espíritu y no desde el cuerpo, PODEMOS APRENDER LA LECCIÓN. Si no la aprendes ahora mismo y te victimizas, solo estás provocando que vuelva a pasar hasta que la puedas aprender. ¿Y para qué la debes aprender? Para poder servir. Porque Ser Humano que no sirve: no sirve.