Es tiempo de ser Cristianos de acuerdo a lo que Dios quiere que seamos y no como la sociedad lo define. Lo que la sociedad llama radical, Dios llama normal.
Igual como Pablo le advirtió a los Corintios sobre el peligro de tener levadura en la iglesia y en sus hogares, la misma advertencia da Dios para la iglesia
Hemos entrado en una nueva temporada como iglesia. Hay una ciudad que tiene hambre y necesita del pan que tenemos. Pero tenemos que desear dar y eso solamente sucede cuando empezemos arder para Jesus.