Los mecanismos de defensa los utilizamos de manera automática para protegernos de la ansiedad, del temor, de la voz de nuestra propia conciencia o de amenazas externas o internas, reales o imaginarias.
Los mecanismos de defensa los utilizamos de manera automática para protegernos de la ansiedad, del temor, de la voz de nuestra propia conciencia o de amenazas externas o internas, reales o imaginarias.