Serie producida por Radio Bolivariana y el equipo de Vicerrectoría Pastoral de la Universidad Pontificia Bolivariana. Edición: Sígueme.
El evangelista Mateo tuvo la buena suerte de encontrarse con Jesús, y, debido a su sensibilidad asombrosa, le bastó con que Jesús al mirarlo le hiciera esta invitación: “Sígueme” (Mt.9, 9). La conmoción interior de Mateo fue de efecto inmediato.
Mateo era publicano, cobrador de impuestos para un país extranjero, del cual eran vasallos, motivo de gran antipatía popular, además de estar expuesto a la exacción, no rara en esa clase de trabajo.
San Beda el Venerable, con su agudeza interior, dice que Jesús vio a Mateo “más con la mirada interior de su amor que con los ojos del cuerpo”, y agrega: “Jesús vio al publicano y, por amarlo, lo eligió, y le dijo: Sígueme, que quiere decir: "Imítame".
Mateo como evangelista tuvo una mirada penetrante en la condición humana y divina de Jesús, que lo marcó para siempre. La experiencia que debe anhelar el hombre de la pandemia del siglo XXI.
Padre Hernando Uribe Carvajal.