Serie producida por Radio Bolivariana y el equipo de Vicerrectoría Pastoral de la Universidad Pontificia Bolivariana. Edición: El Ciego.
El evangelio de Marcos (10, 46-51) habla de Bartimeo, un mendigo ciego. Sentado junto al camino, al enterarse de que pasaba Jesús de Nazaret, se puso a gritar: ‘¡Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí!’”
A pesar de su enorme limitación, este ciego tiene una gran sensibilidad, cultivada con mucha fe, como lo manifiesta en su comportamiento, hasta el punto de que cuanto más le increpaban para que se callara, más gritaba: ‘¡Hijo de David, ten compasión de mí!”
De pronto le dicen que Jesús lo llama. Y él, “arrojando su manto, dio un brinco y vino donde Jesús.” Gesto admirable. En realidad, la fe mueve montañas. Y cuando Jesús le pregunta qué quiere, contesta: ‘Maestro, ¡que vea!’ Jesús quiere evidenciar la fe portentosa de este ciego.
Jesús le dijo: “‘Vete, tu fe te ha salvado’. Y al instante, recobró la vista y le seguía por el camino”. Página sublime del evangelio de Marcos. A la verdad, la fe mueve montañas.
Padre Hernando Uribe Carvajal, ocd.