Serie producida por Radio Bolivariana y el equipo de Vicerrectoría Pastoral de la Universidad Pontificia Bolivariana. Edición: Dios sana el corazón.
El salmo 146 es una oración magnífica de fe y alabanza. Dice: “Alabad al Señor, que sana los corazones destrozados”. Por sanar los corazones destrozados, el Señor es el médico de los médicos. Algo maravilloso y más en un mundo de corazones rotos.
Al corazón lo destrozan los malos sentimientos, como la tristeza, la rabia, el odio, la envidia, la amargura y el resentimiento. Y así, quien en su oración cotidiana cultiva sentimientos de amor, como alegría, confianza, fortaleza, acogida, generosidad, encuentra sanación total.
Como sigue, este salmo 146 es una oración portentosa. “Alabad al Señor, que la música es buena; nuestro Dios merece una alabanza armoniosa”. Cuanto más cultivo mi corazón, más brota de él una alabanza armoniosa, como si fuera música de ángeles.
El salmo 146 continúa así: el Señor “cuenta el número de las estrellas, a cada una la llama por su nombre”. La sabiduría y la ternura del Señor no tienen límites.
Padre Hernando Uribe Carvajal, ocd.