Serie producida por Radio Bolivariana y el equipo de Vicerrectoría Pastoral de la Universidad Pontificia Bolivariana. Edición: Ofensa y perdón.
Perdonar es restablecer una relación dañada a causa de una ofensa. Solo donde hay ofensa puede haber perdón. Ahora bien, como dice la Biblia (Santiago 3,2), “todos ofendemos muchas veces”, por lo cual nos urge sobremanera el perdón.
La ofensa tiene dos polos, el ofensor y el ofendido. Una ofensa puede salir del ofensor y no llegar al ofendido, porque éste, por cultivarse, puede ser inmune a la ofensa. Como en el caso de Jesús, a quien muchos ofendieron y de muy diferentes maneras, mas él, por cultivarse, fue siempre inmune a toda ofensa.
Los que ofendieron a Jesús necesitaban perdón, como de hecho lo hizo Jesús al orar así: “Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen” (Lucas 23,34).
Así como existe la autoestima, el amor a mí mismo, existe la autoofensa y el autoperdón. Todo sentimiento mío que me hace daño, como rabia, odio o amargura, me estoy ofendiendo, y necesito perdonarme a mí mismo, el autoperdón.
Padre Hernando Uribe Carvajal, ocd.