Serie producida por Radio Bolivariana y el equipo de Vicerrectoría Pastoral de la Universidad Pontificia Bolivariana. Edición: Interioridad.
Soy un ser compuesto de cuerpo y alma. Una exterioridad que esconde una interioridad. Mi cuerpo, mi exterioridad, está determinado por lo que pasa en mi alma, en mi interioridad.
Esta constatación me lleva a cultivar con esmero mi alma, mi interioridad. Y así, cuanto mejor está mi alma, mi interioridad, mayor es el influjo positivo en mi cuerpo, en mi exterioridad.
Leo en la Biblia (Proverbios 15,15): “Para el desdichado todos los días son malos, el corazón feliz siempre está de fiesta”. De mi alma, de mi interioridad, depende mi cuerpo, mi exterioridad. Interioridad y exterioridad van de la mano.
Cada ser humano percibe y vive la vida a su modo. De mí depende el modo como yo la percibo y la vivo. Y así, me cultivo con esmero, pues de mí depende que cada nuevo amanecer me depare felicidad, o mejor, yo le depare felicidad al amanecer.
Padre Hernando Uribe Carvajal, ocd.