Jesús tiene que corregir al Apóstol San Juan por tratar de impedir que personas ajenas al grupo de los Apóstoles hicieran milagros en nombre de Jesús. El peligro del exclusivismo dentro de la Iglesia, de los grupos cerrados: Yo soy de Pedro, yo soy de Pablo, yo soy de Apolo... ¡todos somos de Cristo!