Fue la definición que dio el senador Blas Llano, quien criticó la postura de Efraín Alegre, poco democrática según dijo, de disponer que la convención del domingo sea más bien un referéndum , donde solo se limitarán a responder tres preguntas por escrito que incluso están direccionadas a los intereses de la cúpula, es decir, los resultados estarán cantados.