En lugar de tomar la ruta populista y explotar su fama, Jesus el hijo de Dios enfatizó las cosas que hacían de su mensaje algo tan controversial. Para el tiempo cuando las multitudes alcanzaron su punto máximo, Él predicaba un mensaje que causaba tanta oposición abierta. Entre los que permanecieron con Él estaban los Doce, a quienes Él personalmente había seleccionado y designado para que lo representaran. Eran doce hombres comunes y corrientes