Estamos en 2001, aún es accesible ser millonario, algo que en unos meses no lo será tanto, con la llegada del euro.
En el cliente en el que estoy se hace un outsourcing, con todo lo que esto conlleva: movimientos de empleados, aparición de nuevos colaboradores, ofertas «tentadoras»…
Como idea teórica no es mala: hacemos más cosas, que te van a costar menos. Lo único que quizás habría que analizar si ese «más cosas» quiere decir «mejores cosas», por ejemplo… y, por supuesto, que detrás de todo esto siempre hay PERSONAS.