La colaboración siempre ha sido esencial para el éxito de un lugar de trabajo. Cuando los equipos pueden trabajar cohesionados, son más creativos, productivos y eficientes. Sin embargo, la forma en que colaboramos ha cambiado algo en los últimos años. Ahora que los equipos operan en entornos distribuidos, gracias al auge del trabajo híbrido y a distancia, las interacciones cara a cara son cada vez menos habituales.