Decirle perfecta a alguien es encerrarla en casillas, físicas y no físicas, ella nunca va a ser eso, nunca va a encajar en esas casillas, ella es distraída, se pierde en su mundo, no sabe decir lo que siente, le encanta leer, es de una estatura normal, es divertida, inteligente, analiza todo y a la vez nada, te hace sentir especial, es de esas personas que quieres tener siempre cerca, es amable, risueña, mala bailarina y prefiere escuchar la música que cantarla, ama lo novedoso, pero le apasiona lo antiguo, es valiente, pero tiene momentos donde todo le da pena, y esto no es ni un 1% de lo que ella es.
Pero les puedo decir lo que no es, ella no es perfecta, porque nadie sería capaz de encasillarla, de hacerla cumplir estándares ni de convertirla en uno, nadie podría limitarla a un adjetivo con un significado tan vago y tan vacío como el que le hemos dado a la perfección.