En los momentos en los que no sientes el amor de Dios, nos acerca mucho a él, reflexionar sobre su crucifixión y las heridas que sufrió por amor a ti con esta antigua devoción de la Iglesia, que tiene 12 promesas:
Yo prometo proteger de los ataques del maligno a quien devotamente rece este rosario.
Yo preservaré sus cinco sentidos.
Yo lo protegeré de una muerte súbita.
Doce horas antes de su muerte, beberá Mi Sangre Preciosa y comerá Mi Cuerpo.
Veinticuatro horas antes de su muerte, le mostraré Mis cinco Llagas, para que sienta un profundo arrepentimiento de todos sus pecados, y tenga perfecto conocimiento de ellos.
Quien rece este Rosario como novena, conseguirá lo que pide. Su oración será contestada.
Yo realizaré muchos milagros maravillosos a través del rezo de este Rosario.
A través de esta oración, destruiré muchas sociedades secretas, y liberaré muchas almas atadas, por medio de Mi Misericordia.
A través de este Rosario, salvaré muchas almas del Purgatorio.
Yo le mostraré Mi camino a quien honre Mi Preciosa Sangre con este Rosario.
Yo tendré misericordia de aquellos que tengan misericordia de Mis Preciosas Llagas y Sangre.
Quienquiera que enseñe esta oración a otra persona, ganará una indulgencia de cuatro años.