El entretenimiento moderno se transformó la noche en que la gravedad se volvió negociable. Detrás del fenómeno reside un método: la ingeniería de un calcetín blanco, el "hipo" vocal como percusión y la patente mecánica de una inclinación imposible. Desde las seiscientas canciones descartadas para Thriller hasta la administración del silencio en el Super Bowl, la obra de Michael Jackson constituye una arquitectura de precisión.