En el inicio del Tiempo de Cuaresma, Monseñor Juan José Salavery, Obispo Auxiliar de Lima, hizo un llamado a vivir este tiempo de conversión y gracia poniendo en práctica nuestra buena disposición para ofrecer nuestra vida al servicio de los demás: «La oración, el ayuno y la limosna tienen sentido verdadero si nosotros lo vemos en el horizonte de nuestra vida; porque en el horizonte de la Cuaresma nos encontraremos con Cristo, que no nos ha regalado una limosna, Él nos ha regalado su vida y nos ha enseñado a vivir entregándose al Padre y a la humanidad», reflexionó en la Misa del Miércoles de Ceniza celebrada en la Basílica Catedral de Lima.