Hablemos de tecnología. Llegaron a nuestro país en uno de los momentos más complicados de la crisis económica, pero día a día siguen apuntalando su nombre a base de crecimiento. Y al frente del barco, nunca mejor hecho el símil acuático, un portugués, Miguel Águas, formado en Lisboa, que no pensó en cruzar la frontera para remangarse en busca de un objetivo, en aquel entonces, muy complicado.