Hace aproximadamente 3000 años el Rey Ezequíaz, hijo de Acaz rey de Juda, comenzó a usar un sello particular, en el centro del sello, hay un sol con dos alas, rodeado de dos imagenes que simbolizan la vida. Éste descubrimiento arqueológico nos alienta a recordar que los personajes bíblicos, así como nosotros, estaban aprendiendo a clamar por ayuda al Señor, quien siempre nos escucha.